viernes, 17 de marzo de 2017

Toda ideología, toda actitud política, arranca de una de estas dos premisas: el individualismo excluyente y la obstinación solidaria. Pese a que conviven hora tras hora dentro de nosotros, expresando las contradicciones y las incoherencias más íntimas, ambas son difícilmente conciliables. Cervantes lo entendió como nadie.