sábado, 4 de marzo de 2017

Pese al viaje de ida y vuelta a que tan acostumbrados nos tiene el diccionario, lealtad y fidelidad no son lo mismo, hay matices irremediables, como también los hay entre la deslealtad y la infidelidad, menos remediables todavía. No sé explicarlo, pero el caso es que lo sé. Quien lo probó lo sabe. La pretendida sinonimia es a menudo un fraude, una solución para salir del paso, un comodín del estilo.