jueves, 16 de marzo de 2017

En el lapso de un café, precisó la cuota de nieve según lo que había oído esa mañana en la radio e increpó a los asesores de la Conserjería de Educación por su fragante inaptitud. Hablaba con la misma suficiencia con que explicará, mohíno, los temas de su disciplina. Mientras, yo distraía el pensamiento contando confusiones paronímicas. No quise corregirlo, líbreme Dios.