domingo, 5 de febrero de 2017

La deriva medioambiental y la otra, no menos imprevisible, la que concierne a las nuevas tecnologías de la información y a su incidencia tanto en el control del ciudadano como en su desarrollo individual: tales son, a mi entender, los dos grandes desafíos que ha de afrontar la Humanidad en las próximas décadas, en los próximos años. No sé cuál de los dos me provoca más vértigo e incertidumbre, más miedo del porvenir que nos aguarda, no a mí, sino a nuestros hijos. Pese a que tal vez se puedan atenuar, lo único seguro es que son ya dos procesos irreversibles.