martes, 9 de septiembre de 2008

TRANSICIÓN

Lo peor de septiembre es que no acaba de vencer la ociosa inercia de agosto.

5 comentarios:

carmen dijo...

Lo peor de septiembre es constatar de nuevo que el verano, como la vida, pasa en un soplo, que se perdieron definitivamente aquellas temporadas estivales en las que parecía que el tiempo era eterno, el colegio una pesadilla remota y el futuro la promesa, más aun, la certeza ingenua de una vida plagada de aventuras venturosas.

superviviente dijo...

Hola de nuevo. Me alegro de que efectivamente continúes; también desde aquí seguiremos asomándonos a tu blog, un bienvenido aliciente para echar un vale a lo largo de esas mañanas a veces interminables.
Que conste que mi hermana se me ha adelantado porque yo le he chivado que estabas de vuelta por estos lares.

Miguel Ángel Orfeo dijo...

Hola, amigo. También yo me congratulo de que los retales continúen habitando este rinconcito virtual.
Un saludo efusivo para todos.

Sebastián dijo...

También podría decirse que eso es lo mejor de septiembre.

Ya veo que has estado, como yo, virtualmente ausente durante dos meses. ¿Pero verdad que ha sido justo y necesario?

Carmen, con tu elegíaco y nostálgico pero delicadamente escéptico comentario, en donde aludes a lo temporal, a la fugacidad de la vida y todo eso, me has recordado una de las últimas coplillas que mi redicha pero dichosa mente ha dado a luz este verano:

El futuro es presente
y el presente es pasado;
y el pasado no pasa:
siempre va a nuestro lado.

¡Bienvenido de nuevo, Pedro!

¡Salud, leales retaleros!

Pedro López Martínez dijo...

Gracias a todos por seguir estando por ahí: vuestra lealtad me honra, y, a la vista está, vuestros comentarios enriquecen mis retales y sacuden el polvo de mi alforja.
Salud!